El sábado 27 de marzo el mundo entero fue testigo de un fenómeno sin precedentes
Más de un billón de personas, 4,000 ciudades y cientos de monumentos y lugares representativos alrededor del planeta, apagaron sus luces durante una hora entre las 8:30 y 9:30 pm.Un simple acto, pero poderoso.
Al oscurecer el planeta, billones de personas alzaron unánimemente la voz y expresaron su preocupación por la falta de voluntad política para enfrentar de manera eficaz el cambio climático.