Justo
Cualquier retraso es irresponsable e injusto, ya que supone prolongar el sufrimiento de muchas personas que viven en zonas vulnerables a los efectos del cambio climático, y que paradójicamente son las menos responsables del problema. Así lo pusieron de manifiesto los países africanos, los pequeños estados isleños y los menos desarrollados.
El acuerdo de
Copenhague es muy flojo en adaptación, donde las “medidas de respuesta”, es decir, aquellas que reclaman los estados petroleros por los ingresos que dejarían de recibir por las políticas de cambio climático, están al mismo nivel que las de adaptación, lo que supone un claro retroceso y amenaza la financiación de los más necesitados.
Establece la financiación de 30.000 millones de dólares para el periodo 2010-2012 procedente de los países desarrollados para medidas de adaptación y mitigación en los países en desarrollo. A largo plazo (2020), fija la meta de 100.000 millones de dólares anuales, pero no establece las fuentes de financiación ni el carácter adicional.
¿Y ahora qué?
Los aspectos clave que hay que conseguir este año son:
- Asegurar que haya acuerdo legal vinculante en 2010, a más tardar en la próxima cumbre de México de noviembre 2010.
- Fijar una meta global vinculante que permita que el pico de emisiones se alcance entre 2013 y 2017 para mantener el aumento de emisiones por debajo de los 2 ºC y encaminarlo a no más de 1,5 ºC tan pronto como sea posible.
- Acordar una revisión en 2014 basada en el V Informe de Evaluación del IPCC.
- Establecer claras fuentes de financiación para la mitigación y adaptación de los países en desarrollo y hacer operativo cuanto antes el Fondo Climático Verde de Copenhague para gestionar los fondos.
En WWF seguiremos trabajando para que este año podamos contar con el
acuerdo climático que el mundo necesita: ambicioso, justo y vinculante. Para ello continuaremos creando alianzas con organizaciones sociales, con gobiernos locales, medios de comunicación y empresas, y esperamos contar con el apoyo masivo de la sociedad.